 ¡Convierte la madera enterrada en una reserva natural para tu huerto&#33;  

Esta técnica aprovecha ramas y restos leñosos para almacenar humedad bajo tierra y alimentar el suelo poco a poco.

 Retiene agua: la madera húmeda actúa como una esponja y ayuda a reducir la frecuencia de riego.  
 Alimenta la vida del suelo: hongos y microorganismos descomponen lentamente la madera y reciclan nutrientes.  
 Favorece las raíces: un suelo con más materia orgánica mejora su estructura y capacidad para conservar humedad.  
 Reutiliza restos de poda: ramas sin tratar pueden convertirse en un recurso en lugar de un residuo.  
 Ideal para bancales y huertos: cubierta con tierra y materia orgánica, la madera se integra gradualmente en el suelo.

Una forma sencilla de trabajar con los procesos naturales y crear un huerto más resiliente. 