 ¡De residuos de cocina a oro para tu jardín&#33;

En apenas unos meses, los restos orgánicos pueden transformarse en un compost oscuro, fértil y lleno de vida. La imagen muestra muy bien cómo las capas inferiores maduran antes.

 Equilibra materiales: combina restos húmedos (frutas y verduras) con secos (hojas, cartón sin plastificar y pequeñas ramas).

 Controla la humedad: debe sentirse húmedo, pero nunca empapado.

 Aporta oxígeno: remover periódicamente favorece la descomposición y evita malos olores.

 Trocea los restos: cuanto más pequeños sean, más fácilmente podrán descomponerse.

 Aprovecha el compost maduro: mejora la estructura del suelo, aporta nutrientes y ayuda a conservar la humedad.

¡Lo que hoy parece desperdicio mañana puede alimentar tus plantas&#33;