Entonces el problema no es la palabra.

Es lo que te hicieron creer sobre ella.

Porque vivimos en una sociedad donde a una mujer le enseñan que tiene valor mientras:parece joven,calla,agraday no envejece.

Y claro… escuchas:“señora”

Y tu cerebro  entra en crisis .

Como si te acabaran de insultar.

Cuando en realidad…

SEÑORA debería ser un halago.

Porque una señora no es una niña.

Es una mujer con presencia. Con educación. Con respeto. Con elegancia. Con historia. Con carácter. Con valores. Con experiencia.

Una señora entra a un sitio y se nota.

No por el físico.

Por la energía.

Pero llevamos años ridiculizando la madurez femenina.

Y después nos extraña que muchas mujeres vivan el paso del tiempo como una amenaza.

No.

Perdona.

Amenaza es llegar a los 40, 50 y seguir necesitando aprobación de todo el mundo.

Eso sí da miedo.