Esta campaña, coordinada junto a organismos como la UNICEF y la UNESCO, busca visibilizar y erradicar las uniones tempranas forzadas, una práctica que afecta a más de 12 millones de menores al año en todo el mundo. La iniciativa persigue garantizar que todas las niñas tengan la libertad de estudiar, desarrollarse y decidir sobre su propio futuro.

Lo que se busca con esta fecha es trabajar para que todas las niñas y adolescentes tengan más oportunidades de aprendizaje, para trazar nuevos caminos para ellas y hacer un llamamiento a la comunidad mundial para pensar cómo prepararlas para que entren con éxito en el mundo laboral.