“La imagen de Maricarmen Abascal recorrió España y encendió protestas en varias ciudades. Detrás de ella quedó una pregunta: en ese edificio, ¿quién era el dueño? La inquilina de toda una vida no lo era. La empresa que había comprado el piso lo era en los papeles, pero pronto descubriría la inestabilidad del reconocimiento estatal.” 🔑
Ni quien vivía en el piso ni quien lo había comprado terminó teniendo la última palabra. Y eso dice más sobre la propiedad que sobre un desahucio.
Descubre qué hay detrás de este caso.
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