Los frutos suelen estar en grupos o ser solitarios y son globosos u ovoides, con una cáscara parda y dura que encierra a la semilla comestible, la avellana. Cada fruto, que es una nuez, suele estar protegido por un involucro de brácteas foliáceas.
Por su contenido en vitaminas, minerales, proteínas, hidratos de carbono y ácidos grasos saludables, las avellanas poseen propiedades antioxidantes, cardiovasculares, digestivas, nutricionales y energéticas. Su consumo diario ayuda a prevenir numerosas enfermedades y a combatir efectos negativos asociados con el envejecimiento. Además, estimulan el proceso digestivo, brindan energía y reducen los niveles de colesterol.
El consumo de avellanas es seguro, pero deben tenerse en cuenta ciertas contraindicaciones como las alergias, los problemas digestivos y siempre debe evitarse su consumo excesivo por tratarse de un fruto seco calórico.
Fuente: 🌱@Biologia_Naturaleza