El 22 de octubre de 1990 —cuando las horas tan duras que vivían el mundo y Cuba podían sugerir que no era buen momento para inaugurar centros—, Fidel escribía en el libro de visitas de la misma entidad que este jueves visitó Díaz-Canel Bermúdez:
“Estoy realmente impresionado y feliz de conocer esta escuela. Pocas veces he visto una institución tan perfecta y humana como es esta. Sus alumnos y profesores, también los demás trabajadores, son personas maravillosas. Seguiremos atentamente su marcha y cooperaremos en lo que esté a nuestro alcance”.
